Alan le dio una pitada prolongada al porro antes de pasarselo a Julián. Estaban sentados en un banco de la plaza; los skates descansaban a sus pies. Había poca gente, eran las tres de la tarde y hacía calor.
Después de contener con esfuerzo el humo en sus pulmones, Alan estuvo un rato tosiendo.
-Mierda, que buena flor, pero como hace toser- cuando recuperó el ritmo normal de la respiración dijo -: Seguro que Tim Lee habrá fumado algo parecido a esto cuando se le ocurrió lo de Internet.
Julián estaba concentrado en mojar con la punta de la lengua la brasa del porro para que se quemara parejo.
-¿De que estás hablando?- preguntó-
-De Tim Lee, Tim Brenders Lee o algo así- estiró su brazo para que el otro le pase el porro- Fue el chabón que inventó Internet, era físico pero también fue medio hiipiie-
Julián lo miró divertido.
-¿Que estas chamuyando? -preguntó sonriendo- Internet la invento ese Jobs o Bill Gates, alguno de esos dos.
-Nada que ver, esos fueron lo que cagaron la historia- dijo Alan- Si queres te explico pero primero pasame el faso, no te hagas el boludo, que no es mate...
Julián obedeció. Se quedaron en silencio.
-Ufff que cuelgue- dijo al fin Julián- ¿Como era eso que estabas diciendo de Internet? Ah si lo del tipo que la inventó... ¿No me estas delirando, no? De donde sacaste que fue ese tipo?
-De internet boludo, ¿de dónde lo voy a sacar sino?
Los dos estallaron en carcajadas. Cuando pudieron calmarse, Alan dijo:
-Es reloca la historia...-
-¿Si? ¿ Y que se te dio por averiguar esas cosas?
Alan se tomó su tiempo para contestar: sus ojos vidriosos intentaban capturar un recuerdo que andaban divagando por algún lugar del césped. Al fin dijo:
-Estaba la otra noche en casa. Me había fumado uno y se me empezaron a caer fichas, a preguntarme cosas-
-Uy estarías del re tomate-
-Más o menos. Estaba en la compu y de pronto como si fuera un flash me vino una pregunta a la cabeza. ¿Que carajo es esto de Internet? ¿Como funciona?
-Uy que loco, yo también me pregunte muchas veces lo mismo pero no me dio para mover....
-Solo tenes que mover el mousse pelotudo, no es mucho esfuerzo.
Los dos volvieron a reirse con ganas, al punto que se les escaparon lágrimas. Julián tomándose el estómago fue a sentarse encima de la patineta. Cuando pudieron recobrar la calma, Julián dijo:
-Una vez el chabón de Física explicó como funciona y entendí bastante o eso imagino... ¿Sabés lo que alucino? Que es como una gran isla que flota y se mueve por el espacio y ahi van a parar todos los datos, toda la informeta...
Volvieron a quedarse en silencio, los dos con las miradas perdidas, lejanas.
-¿Que loco no? -dijo Alan – Esta buena la imagen... Por ahi este chabón Lee habrá imaginado lo mismo... Una isla a la que llegas a traves de la pantalla de tu compu, solo con escribir un mismo código... - se quedó callado unos instantes- Pero este Lee estaba o está medio tocado... El loco creó lo más grande de la historia y no se llevó ni un mango...
-Anda a cagar boludo, me estas bardeando. ¿Me vas a hacer creer que todavia vive y que es un viejo pobre?
-Sí, es viejo debe tener unos cincuenta años. No sé si es pobre, pero no cobró un mango. Cuando cayó en la cuenta de la que había mandado, dijo: Tomen, usenlo gratis... Lo regaló.
-Julián se paró. Tenía el porro en su mano derecha. Sacó un encendedor de uno de los bolsillos de su bermuda y volvió a prender el cigarro.
- No me la creo que haya sido tan buenito, alguna tajada debe haber sacado- dijo-
- No seas forro, es como yo te digo- contestó Alan- Los que se llenaron de guita fueron después Bill Gates y Jobs que le coparon la idea y se la llevaron con pala...
Julián se quedó pensativo.
-O sea que Gates y Jobs vendrían a ser dos piratas que desembarcaron en la isla de ese Lee y se afanaron el tesoro – hizo silencio y después como si se le hubiese ocurrido una idea brillante dijo- O sea que los verdaderos piratas son ellos dos y no nosotros cuando nos bajamos música o un jueguito.
-Tal cual- dijo Alan- Pero ellos la caretean haciéndose los legales. La mano que idearon fue que para poder entrar en la isla de Lee, les tenía que pedir permiso a ellos. ¿Entendés? Si no usas Apple o Windows sonaste...
Julián y Alan entraron por unos minutos en un estado de eferversencia, estableciendo comparaciones y relaciones. Ambos hablaban a la vez, casi sin escucharse.
-Mi viejo está leyendo la biografía de Jobs- dijo Julián -El otro día en un tiro me dice que estaría bueno que la leyera, porque según él estoy todo el día en internet. Pero ni en pedo la encaro, tiene más páginas que la Biblia.
-Ah mi vieja ya la leyó- contestó Alan- Y el otro día escuché que le decía a una amiga que si ser vegano te transformaba en semejante hijo de puta, ella prefería ser carnívora toda la vida.
-Fumaron con avidez la tuca que les quemó los dedos.
- A propósito. Como me clavaría un choripán- dijo Julián-
- No te da para algo más de tipo dulce-
-Bueno, primero me clavo el chori y después un alfajor de maicena- Los dos volvieron a estallar en carcajadas- Y lo bajo todo con una birra.
Contaron la plata que tenían entre los dos.
-Vamos a tener que elegir. Alfajores o birra. Tiremos la moneda.
-Solo tenemos monedas de un peso. Cagamos. ¿Viste que no tiene cara ni cruz?
Estuvieron discutiendo casi diez minutos hasta que pudieron ponerse de acuerdo. .
Camino a un kiosko que estaba frente a la plaza, Alan se lamentó:
-Que malaria, estoy podrido de andar siempre seco...
Mientras intentaba hacer equilibrio sobre su patineta, Julián dijo-
-Sí es un bajón... Bueno, por lo menos Internet es gratis.
-Las bolas es gratis. Eso es lo que te quieren hacer creer. No solo pagas un abono sino que hay muchas cosas que si no la garpas no accedes. Y la publicidad.... Me lo explicó un trosko que está haciendo el curso de ingreso a la facu conmigo...
-Uy esos troskos son insoportables.
-Si, pero en eso tenía razón. Ese Lee, el que inventó internet, quería que sea libre, gratuita y todo eso... Pero la terminaron copando tres o cuatro vivos que manejan toda la historia...
-¿No eran dos? Gates y Jobs?
-No, eso fue hace unos años y ya la tienen asegurada para ellos y sus tartanientos. El trosko me decía que ahora hay cuatro o cinco vivos que nos tienen agarrados de las bola a todos.
Llegaron al almacen. Compraron una cerveza y fueron a sentarse a un umbral cercano.
-Estabamos en un bar, eramos cinco. Y el trosko nos hizo el juego y no me vas a creer pero los cinco contestamos mas o menos lo mismo... Lo saco de internet..
-Para boludo. ¿De que estás hablando? -quiso saber Julián.
-De quienes son los que manejan la historia de Internet.
-Ah si... ¿Y quienes son?
-Te hago el juego que nos hizo el trosko... A nosotros nos hizo escribir, pero vos decime... Nombra lo primero que se te viene a la cabeza si te digo Internet. Ya, rápido, sin pensar mucho.
Julián dudó unos instantes.
-Msn... Facebook... Porno.... Google... You tube... Wilkipedia.....
-Listo- lo cortó Alan- Todos contestamos lo mismo... Loco, ¿no? Todo pasa por esos jetones, ellos tienen la manija, entendes?
Julián se quedó pensando.
-¿Viste que mi primo tiene esa banda que hace punk? Se hacen los anarcos, los que no transan... Subieron un video a you tube y no se como hicieron pero lo vieron más de cinco mil personas...
-Un montón para la música de mierda que hacen...
-Sí, ya se creían que eran Metallica. A algunos de la banda se les fue el anarquismo a la mierda. No sé como contactaron a un capo de una discografica. El tipo los felicitó pero les dijo que solo promocionaban a músicos que tuvieran mas de un millón de visitas...
Los dos volvieron a reirse con ganas. Terminaron la cerveza en silencio.
-Me tengo que ir -anunció Julián- Tengo que presentar ese trabajo de mierda para Lengua a ver si me la saco de encima, es la única que me falta.
-Wilkipedia- aconsejó Alan- Acordate de cambiar algunas palabras.
-Ya lo sé.
Cuando Alan regresó a su casa, se tiró en el sofá mientras su madre le preparaba la merienda. La televisión estaba prendida y Alan se enteró que en Egipto la gente estaba en la calle intentando derrocar al presidente. Al parecer la revuelta había sido gestada desde Facebook. Alan observó quema de autos, piedrazos, caos, rostros enfurecidos. Al parecer uno de los motivos de la furia, era que la mayoría de los egipcios ganan cuatro doláres al día.
Mientras devoraba un sandwich de jamón y queso, Alan se preguntó como toda aquella gente, ganando tan poco, podía tener tener internet en su casa. Tal vez más tarde googlearia sobre tan extraña ecuación.